Reformando los impuestos: ¿Quiénes ganan, quiénes pierden?

El objetivo de la reforma debería ser el de la equidad tributaria dentro de una política que tenga al gasto público como una herramienta central para la redistribución del ingreso.

Pero esto no ocurre al pie de la letra. Actualmente el gobierno nacional presentó su proyecto de reforma enfatizando en La Ley de Responsabilidad Fiscal y la disminución de los Ingresos Brutos, previendo su implementación gradual en los próximos 5 años para regular la caída de la entrada de dinero a la Nación.

Con el criterio de darle competitividad a las empresas, se pretende disminuir la alta carga impositiva que atraviesan para desarrollarse. Pero por otro lado, compensarlo con el aumento de los impuestos internos, lo cual afecta radicalmente a varias provincias argentinas.

Lógicamente, Mendoza reaccionó al aumento de la alícuota del 0% al 17%. Tucumán frente a la suba del 4/8% del tributo frente a las bebidas azucaradas. Imposible no mencionar Tierra del Fuego, cuya principal industria es la electrónica (Ley 19.640) representante del 30% del PBI, que caería con la entrada de productos del exterior a un precio más barato, con el cual es imposible competir. Sin olvidar, los 9300 puestos de trabajo afectados que ahora negocian a cambio de un congelamiento de salarios de acá a tres años.

 

 

De aprobarse la reforma propuesta –cuestión que ha de modificarse en las próximas semanas– se daría una baja importante en la Seguridad Social por la reducción del pago de impuestos patronales por parte de los empleadores, lo cual representa la retribución al trabajador en concepto de jubilaciones, obra social, etc.

A su vez disminuiría el impuesto a las Ganancias y el impuesto al Cheque, que se establecerá en un 0,6%.

Por otra parte, La Ley de Responsabilidad fiscal plantea limitar el gasto público emitido en cada provincia. Éstos son los principales ejes:

Como consecuencia, las provincias tendrán menos presupuesto para pagar a empleados públicos, no solo municipales sino también doctores, enfermeros, maestros. Puede plantearse que los gobernadores aceptaron para no perder su porcentaje de coparticipación. Una cosa por otra.

A continuación se presentan los principales grupos que lideran las ventas en el país, según la revista “1000 empresas que más venden”, auspiciada por Thompson Reuters.

 

¿No seria momento de cambiar de paradigma? ¿De salir del círculo? Tomar políticas de largo plazo que hagan crecer al país mediante industrialización real, y no a través de especulaciones financieras o toma de deuda. Si, hay que mejorar la competitividad pero no a cambio del malestar general de la población.

Por qué no tomar los impuestos recaudados e invertirlos en educación de calidad, en infraestructura o en investigación que sea capaz de crear más valor agregado. Que se exporte tecnología y no solo enfatizar en la agroindustria.

Al fin y al cabo siempre es una cuestión de decisiones. Decisiones que toman aquellos que creemos que nos representan, y cuyas consecuencias nos afectan a todos; independientemente de que estemos al tanto o no.

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